CDMX 26 de noviembre del 2020.-La diputada María Eugenia Hernández Pérez celebró que la Comisión de Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio climático y Recursos Naturales haya aprobado el dictamen a su propuesta de iniciativa en materia de barrancas en sentido positivo, ya que se fortalece el valor de las barrancas como proveedoras de servicios ambientales pocas veces valoradas o percibidos por los ciudadanos.

CDMX 26 de noviembre del 2020.-La diputada María Eugenia Hernández Pérez celebró que la Comisión de Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio climático y Recursos Naturales haya aprobado el dictamen a su propuesta de iniciativa en materia de barrancas en sentido positivo, ya que se fortalece el valor de las barrancas como proveedoras de servicios ambientales pocas veces valoradas o percibidos por los ciudadanos.

 

Dijo que es necesario que se establezca en la ley que las autoridades en el ámbito de sus respectivas competencias para que realicen un manejo integral en las barrancas evitando se viertan en ellas basura, así como la descarga de aguas residuales y desechos, los cuales pueden llegar a convertirse en un foco de infección, desencadenando una serie de problemáticas para los ciudadanos.

 

Con esta iniciativa se contempla la participación entre el Estado y la sociedad para el cuidado de la misma, solicitando al Congreso de la Unión que realice una modificación en materia de conservación de barrancas.

 

Hernández Pérez consideró que la conservación de barrancas es necesaria y deben ser consideradas en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, con la finalidad de regularlas, implementando mecanismos y acciones de vigilancia, control, limpieza, restauración y protección, debido a que son parte esencial del ciclo hidrológico y biogeoquímico.

 

Explicó que mediante éstas es posible realizar una gestión integral del agua como son la explotación, uso, aprovechamiento, manejo y control del agua, además de ser espacios donde se agrupa flora y fauna de la región.

 

“En el caso de las barrancas, en la Ciudad de México permiten la infiltración del agua hacia el acuífero, el cual provee aproximadamente 70 por ciento del vital líquido consumido en la región. Se estima que existen cerca de 2 mil 290 km lineales de escurrimientos, donde cerca del 80 por ciento de estos escurrimientos se encuentran dentro del suelo de conservación y el restante está ubicado dentro del suelo urbano”, declaró.