Daysi Casas CDMX, 30 de diciembre, 2020 (Noticias México).- En época decembrina calles y hogares de todo el mundo se llenen de adornos, luces multicolores y ornamentos resplandecientes típicos de las fiestas de navidad y fin de año; y aunque ofrecen un espectáculo lumínico admirable, el exceso de luminarias encendidas toda la noche por un lapso de casi un mes, afecta la salud humana y contribuye a la extinción de insectos polinizadores nocturnos; además, acelera el calentamiento global.

Daysi Casas CDMX, 30 de diciembre, 2020 (Noticias México).- En época decembrina calles y hogares de todo el mundo se llenen de adornos, luces multicolores y ornamentos resplandecientes típicos de las fiestas de navidad y fin de año; y aunque ofrecen un espectáculo lumínico admirable, el exceso de luminarias encendidas toda la noche por un lapso de casi un mes, afecta la salud humana y contribuye a la extinción de insectos polinizadores nocturnos; además, acelera el calentamiento global.

Especialistas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) afirman que la contaminación lumínica -consecuencia negativa del exceso de luz en el ambiente-, tiene efectos negativos en la salud humana, el funcionamiento de ecosistemas y el estudio del universo.

La salud se ve afectada, pues cuando dormimos en un lugar donde la luz alcanza nuestros párpados o cuando nos exponemos a luces nocturnas artificiales de alta intensidad, nuestro ritmo circadiano se altera y puede provocar a largo plazo, el desarrollo de cáncer, enfermedades digestivas o cardiovasculares, además de problemas de insomnio, obesidad, depresión o diabetes.

Por otro lado, las luminarias de fin de año aceleran el calentamiento global y afectan a insectos polinizadores nocturnos. Un estudio publicado en la revista Nature, denuncia la disminución de los polinizadores en todo el mundo, siendo la contaminación lumínica una de las causas. Y reportó que, en zonas iluminadas de noche, las visitas nocturnas de insectos polinizadores se redujeron en un 62 % en comparación con las áreas oscuras.

Además, la intrusión lumínica en los ecosistemas que necesitan la oscuridad para vivir afecta a anfibios, tortugas marinas, plancton, mamíferos, aves; y, sobre todo, a insectos. Por ello, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha determinado que la iluminación decembrina no es sostenible.

Sobre la afectación al estudio del universo, las luminarias de alta intensidad propias de los adornos de fin de año; imposibilitan observar el cielo oscuro; y con ello las observaciones astronómicas; pues los sitios establecidos para el estudio del cielo que iniciaron sus operaciones aislados de las grandes ciudades han sido alcanzados por la mancha urbana.

Durante el 2014 en México se contabilizaron 226.4 millones de focos en viviendas habitadas en todo el país con un uso mayor en calles o cocheras, según datos de la Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). En el último lustro, el consumo eléctrico per cápita aumentó en seis por ciento, según datos públicos del Sistema de Información Energética de la Secretaría de Energía.

De acuerdo con un reporte de la Comisión Federal de electricidad (CFE), las decoraciones eléctricas durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo disparan en un 30% el consumo de energía; debido a un mayor uso de aparatos electrónicos y electrodomésticos, por lo que sugieren el uso de focos ahorradores.

Aquí te dejamos algunas de las recomendaciones de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para combatir este problema y contribuir al cuidado del medio ambiente en las próximas celebraciones de año nuevo:
Elige bombillas de bajo consumo y no dejes luces encendidas en la noche. Usa atenuadores que reducen la luminosidad sin afectar la visibilidad; el ojo se adapta y no percibe esa merma; las luces navideñas aportan la luz faltante.

Utiliza sensores para controlar el uso de focos o lámparas. Si no hay movimiento, lo que esté encendido se apaga y ahorra luz de manera automática. La casa puede verse cálida sin las luces prendidas día y noche mediante los temporizadores que permiten encenderlas y apagarlas a distancia si estamos fuera.

Apaga durante el día luces de zonas estratégicas de la casa como la entrada principal, ventanas o balcones; son innecesarias. En exteriores conecta los focos de manera fácil y económica a identificadores de la luz del día; se prenden cuando oscurece y se apagan al amanecer.

Evita conectar muchas series en un mismo contacto; así no subirá el consumo eléctri