CDMX 23 de diciembre del 2020.-La diputada Mónica Almeida López (PRD) informó que en la última sesión del pasado periodo ordinario, la Cámara de Diputados aprobó un punto de acuerdo presentado por ella para exhortar a la Semar, la Sader y la Conapesca a intensificar la vigilancia de las actividades pesqueras y acuícolas en las costas de Cihuatlán y La Huerta, Jalisco.

CDMX 23 de diciembre del 2020.-La diputada Mónica Almeida López (PRD) informó que en la última sesión del pasado periodo ordinario, la Cámara de Diputados aprobó un punto de acuerdo presentado por ella para exhortar a la Semar, la Sader y la Conapesca a intensificar la vigilancia de las actividades pesqueras y acuícolas en las costas de Cihuatlán y La Huerta, Jalisco.

 

A través de un comunicado, explicó que el punto de acuerdo busca que las autoridades federales tengan la obligación de incrementar e intensificar la vigilancia en las costas de los municipios costeros de Cihuatlán y La Huerta para impedir la pesca ilegal, que merma la calidad de vida de cientos de familias de pescadores en la región.

 

“Actualmente los pescadores originarios de la zona deben cumplir con más requisitos para poder pescar y son también los que menos apoyos gubernamentales reciben, los cuales se ven además afectados por la permisibilidad a barcos principalmente camaroneros que levantan todo tipo de especies de manera ilegal ocasionando mermas a los pescadores, pero sobre todo una competencia y afectación al ecosistema desleal”, indicó la legisladora por Jalisco.

 

Dijo que en los municipios de Cihuatlán y La Huerta la actividad pesquera representa la fuente principal de ingresos de gran parte de la población, además de ser determinante para el abasto de alimentos de la zona la cual es altamente turística.

 

Actualmente se tiene registro de hasta un 40% de desperdicio de especies que son pescadas de forma accidental por parte de pescadores ilegales en la zona lo que ocasiona un gran desequilibrio a los ecosistemas de la región.

 

La sobreexplotación de especies ha ocasionado el retraso del ciclo de recuperación de la población marina, ya que la pesca ilegal al capturar especies en masa de manera indiscriminada, a los peces comestibles que no corresponden a la especie a que ellos les representa interés económico, son descartados y desechados, dejando sin la posibilidad de ser utilizados por los pescadores legales que capturan a este tipo de especies, teniendo un doble efecto negativo, que además de afectar la fauna marina, hacen casi imposible la reestructuración de especies, que aunado a los cambios climáticos está ocasionando una disminución de esta actividad.