El Ministerio ruso de Salud anunció hoy el inicio de las pruebas clínicas con la vacuna Sputnik light contra la Covid-19 de una sola dosis y un ciclo corto de inmunidad, indicó la televisión capitalina.
 El Ministerio ruso de Salud anunció hoy el inicio de las pruebas clínicas con la vacuna Sputnik light contra la Covid-19 de una sola dosis y un ciclo corto de inmunidad, indicó la televisión capitalina.
De acuerdo con la referida dependencia, el instituto científico ‘N.F. Gamalei’ efectuará los referidos ensayos hasta el 31 de diciembre de este año. El pasado mes, el presidente Vladímir Putin se refirió a una vacuna más sencilla de una dosis a un mayor número de personas.

La Sputnik light, a diferencia de la Sputnik V, solo consiste en una sola inyección con ese preparado, que crearía una protección de entre tres y cuatro meses, pero capaz de formar una pared inmunizada de personas, para frenar el avance de la mencionada pandemia.

El Gobierno moscovita, por su lado, anunció esta jornada la ampliación de la lista de las personas autorizadas a inscribirse en los centros de vacunación para el suministro de la Sputnik V a los empleados de empresas de tecnología informática, hoteles y agencias turísticas.

Además, se incluyen a trabajadores de centros científicos, telecomunicaciones y de atención al seguro social de la población, así como agentes inmobiliarios.

El ejecutivo de esta urbe también prevé abrir desde el venidero jueves otros 30 centros de vacunación, para llegar a un centenar en esta ciudad.

Con anterioridad, la alcaldía moscovita amplió la autorización para vacunarse con la Sputnik V a los sectores bancario y financiero y a empleados de órganos de poder y entidades presupuestadas.

En su momento el alcalde Serguei Sabianin anunció que el propósito era llegar a una inmunización de entre seis y siete millones de capitalinos. También admitió la posibilidad de implementar un sistema de preferencias para los inmunizados.

La vacunación a gran escala se inició en esta urbe el pasado 5 de diciembre por los médicos, maestros y trabajadores sociales. A ello se sumaron los empleados de la energética, la industria, el transporte y los servicios.

Más tarde, el listado lo engrosaron trabajadores de centros no comerciales, religiosos, empleados de los órganos del orden público, medios de difusión y personas mayores de 60 años, incluidos aquellos con enfermedades crónicas que requieren permanencia en casa.