CDMX a 17 de diciembre de 2020.- La caricatura tiene una tradición muy antigua y poderosa en México, y se ha usado tanto como una efectiva herramienta de propaganda, a la vez que un eficaz instrumento de crítica política y social, coincidieron los participantes en la videocharla “El caricaturista como crítico social”, organizada por el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis la noche del miércoles 16.

CDMX a 17 de diciembre de 2020.- La caricatura tiene una tradición muy antigua y poderosa en México, y se ha usado tanto como una efectiva herramienta de propaganda, a la vez que un eficaz instrumento de crítica política y social, coincidieron los participantes en la videocharla “El caricaturista como crítico social”, organizada por el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis la noche del miércoles 16.

La presentación se llevó a cabo en seguimiento a la entrega del Premio a la Trayectoria de Caricatura Gabriel Vargas 2020 a Gonzalo Rocha González Pacheco —el pasado 9 de diciembre—, y contó con la participación del monero galardonado, así como de sus colegas Rafael Pineda “Rapé”, Bernardo Fernández “Bef”, y Rafael Barajas “El Fisgón”, en una mesa moderada por Henoc de Santiago, director del Museo del Estanquillo.

“La caricatura es una tradición muy fuerte en México; se consagra como un arma muy eficaz de propaganda en la guerra contra los franceses en el siglo XIX, cuando destacan caricaturistas como Constantino Escalante y Santiago Hernández. Posteriormente, los caricaturistas adquieren un peso importante en la vida política nacional, sobre todo al fundarse la publicación El hijo del Ahuizote, de Daniel Cabrera”, explicó Rafael Barajas durante su participación.

El hijo del Ahuizote, añadió, es clave para la historia de México, “porque va generando una suerte de sentido común en contra de la dictadura de Porfirio Díaz”. Después, indicó también “El Fisgón”, durante la época de la Revolución Mexicana surge un gran número de revistas de gran calidad gráfica, donde se forman personajes como el “Chango” Ernesto García Cabral, Clemente Islas o Santiago de la Vega, quienes nutrieron a la prensa de principios del siglo XX.

En ese sentido, Gonzalo Rocha consideró que la mayor influencia para los caricaturistas mexicanos, “sin duda es José Guadalupe Posada, quien es un paso obligado y sigue dándonos mucho de qué hablar, descubrir y admirar; él es una gran influencia incluso para pintores como Diego Rivera”.

En cuanto a sus influencias personales como dibujante, Rocha, tras afirmar que “el arte de la caricatura de los mexicanos es muy bueno”, expresó que han sido figuras importantes en su trabajo los caricaturistas Abel Quezada, Rogelio Naranjo y Helio Flores, “estos dos últimos, unos artistas que nos pusieron un estándar de calidad y periodicidad muy fuerte”, y que Eduardo del Río “Rius” “también es una gran influencia con el mundo que creó en historieta”.

Por su parte, Rafael Pineda opinó sobre el reciente ganador del Premio a la Trayectoria de Caricatura Gabriel Vargas 2020: “Rocha me parece un autor admirable; veo en él los dos elementos, la gráfica y la vida, que lo formaron como un observador y como un indignado de este país que supo mezclar todo, para poder ser quien es: un monero, colega, amigo, maestro, testigo e ilustrador de México, a quien debemos de tenerle mucho agradecimiento”.

Finalmente, Bernardo Fernández, luego de destacar como “muy importante el paso de Rocha por el cómic, específicamente con la serie Los gachos, que afortunadamente se compilaron en un libro”, dijo que la presencia editorial del caricaturista galardonado “ha sido muy importante para varias generaciones de dibujantes y me parece estupendo que se haga un reconocimiento a un artista tan comprometido, tan talentoso y tan versátil”.

El Premio a la Trayectoria de Caricatura Gabriel Vargas 2020 fue otorgado, el pasado 9 de diciembre, por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis a Gonzalo Rocha González Pacheco “Rocha”, en reconocimiento a su labor de cuatro décadas como caricaturista político.

El conversatorio “El caricaturista como crítico social” fue transmitido por el canal de Facebook del Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis (https://www.facebook.com/MuseodelEstanquillo) y de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, así como desde la plataforma digital Capital Cultural en Nuestra Casa.