CDMX a 28 de diciembre de 2020.- Como parte de las actividades de Año Nuevo, esperanza en casa, que la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ofrece en colaboración con el canal público Capital 21, en televisión abierta, redes sociales y la plataforma digital Capital Cultural en Nuestra Casa, los espectadores disfrutaron la noche del sábado 26 de diciembre de un recital de piano a cargo de la joven talento María Hanneman Vera y una charla sobre la relevancia de los festivales con el gestor y promotor teatral colombiano Ramiro Osorio Fonseca.

CDMX a 28 de diciembre de 2020.- Como parte de las actividades de Año Nuevo, esperanza en casa, que la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ofrece en colaboración con el canal público Capital 21, en televisión abierta, redes sociales y la plataforma digital Capital Cultural en Nuestra Casa, los espectadores disfrutaron la noche del sábado 26 de diciembre de un recital de piano a cargo de la joven talento María Hanneman Vera y una charla sobre la relevancia de los festivales con el gestor y promotor teatral colombiano Ramiro Osorio Fonseca.

A las 18:30 horas inició la presentación musical de Hanneman Vera, pianista de tan sólo 14 años de edad, quien deleitó al auditorio en línea con fragmentos de obras del alemán Ludwig van Beethoven, el polaco Frédéric Chopin, el mexicano Manuel M. Ponce y el ruso Serguéi Rajmáninov, de quienes compartió algunos datos curiosos para adentrar a los espectadores a la labor creativa de estos emblemáticos compositores. Tan sólo en redes, la joven promesa alcanzó alrededor de 7 mil 500 reproducciones.

Enseguida, en compañía del director general del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, Ángel Ancona, y en el marco de la undécima edición de México: Encuentro de las Artes Escénicas (Enartes), el fundador del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá y actual director del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá, Colombia, Ramiro Osorio Fonseca, platicó sobre los nuevos retos que enfrentan los festivales escénicos durante la pandemia.

“Al no poder tener el público en las salas, lo que hemos aprendido es que el tema de lo digital ya forma parte de nuestra vida cotidiana, ahora el espectador está ante una pantalla”, expresó el promotor cultural con más de 40 años de trayectoria y ex director del Festival Internacional Cervantino de Guanajuato de 2001 a 2006.

Durante la transmisión, al enfatizar que los festivales propician encuentros personales únicos e irrepetibles, Osorio destacó la necesidad de encontrar un lenguaje mixto que integre las disciplinas tradicionales desde un nuevo enfoque tecnológico que se adapte a los formatos digitales actuales con la necesidad de plataformas robustas, que permitan una navegación rápida, así como la permanencia por tiempos definidos del contenido en línea para permitir que la población acceda a ellos.

Osorio Fonseca subrayó que la inequidad y asimetría de acceso a internet ha sido otro rasgo visibilizado por esta crisis sanitaria, lo cual, aseguró, representa un desafío y una gran oportunidad para la creación artística que ha logrado más de 13 millones de reproducciones en lo que va de la pandemia, durante las 36 transmisiones que ha compartido el recinto a su cargo. Dichos contenidos se publican los jueves a las 20:00 horas y permanecen durante una semana en línea.

Encuentros en nuevos escenarios

Para la figura del teatro iberoamericano Ramiro Osorio Fonseca, los festivales son espacios de diálogo e intercambio, promotores del desarrollo de los artistas, creadores de nuevos públicos y generadores de nuevos modelos de gestión, así como impulsores de ciudades, países y desarrollo económico.

“Tenemos que hacer todo lo posible para que los ciudadanos participen en el diseño de las políticas culturales y también en su ejercicio. Un festival sobrevivirá si toda la sociedad se siente dueña de ese evento”, externó el también maestro en Letras Españolas por la Universidad de Guanajuato.

Entre los principales elementos a considerar para la realización de un festival, Osorio enumeró el pleno conocimiento de la sede y su composición social, la programación artística, cuya curaduría destacó como “la columna vertebral del evento”, la consideración de amplias fuentes de recursos económicos, infraestructuras disponibles, presencia de grupos artísticos nacionales e internacionales, estrategias de mercadeo, publicidad y comunicación, así como segmentación de audiencias en las plataformas digitales y responsabilidad social.

“Ese encuentro entre artistas y público es irrepetible, es un encuentro que nos transforma la vida, por ello es tan grande para quienes tenemos la responsabilidad de mantener los teatros abiertos como espacios seguros”, comentó el también director del Festival Internacional de Teatro de San José por la Paz, Costa Rica.

La conversación se desarrolló en el marco de Enartes, que surge en 2003 como una plataforma de exhibición nacional e internacional de artistas y grupos escénicos, con el propósito de motivar la presentación de espectáculos innovadores e incentivar su circulación, cuya actual edición busca compartir y reflexionar las experiencias adquiridas en la proyección y movilidad de las artes escénicas ante el ámbito digital impulsado por la pandemia.

Éstas y otras actividades de Año Nuevo, esperanza en casa continuarán disponibles en las redes sociales de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México con el hashtag #EsperanzaEnCasa (FacebookTwitterInstagram y YouTube), así como en la plataforma digital Capital Cultural en Nuestra Casa.