Ciudad de México, 27 de noviembre del 2020.- Se dio a conocer el posicionamiento oficial de la Alianza don Plásticos en torno a la iniciativa de Ley de Economía Circular presentada ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado de la República para su revisión y discusión:

Ciudad de México, 27 de noviembre del 2020.- Se dio a conocer el posicionamiento oficial de la Alianza don Plásticos en torno a la iniciativa de Ley de Economía Circular presentada ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado de la República para su revisión y discusión:

 

Estimados Senadores,

Con el gusto de saludarles, mediante la presente hacemos referencia a la iniciativa de Ley de Economía Circular presentada ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado de la República para su revisión y discusión. Desde la Alianza México sin Plástico tenemos conocimiento de que se espera discutir esta iniciativa en los próximos días, por lo que desde nuestra Alianza compartimos con usted los siguientes comentarios y alertas que demandamos sean tomados en consideración antes de aprobar cualquier iniciativa relativa a Economía Circular.

●     En general, el texto de la iniciativa no promueve una economía circular, por el contrario promueve la destrucción del valor de los productos y residuos mediante su termovalorización. Asimismo, el texto se enfoca más en la gestión de residuos (materia de la LGPGIR) que en el uso, manejo y aprovechamiento de materia prima de segundo uso. El enfoque de economía circular va más allá de la gestión de residuos y requiere de una perspectiva integral, que considere no solo el final de la cadena de valor sino desde la extracción de materias primas, el diseño de productos, la distribución y su consumo.

●     La economía circular aporta oportunidades económicas a lo largo de toda la cadena de valor de los productos, no solo en la valorización. El cambio a modelos de producción sostenibles puede generar creación de nuevos empleos en etapas de ecodiseño, innovación, producción, etc., es decir, mucho antes de la valorización.

●     El texto parte de una idea de economía circular que privilegia el reciclaje y la incineración (termovalorización/co-procesamiento) como formas de gestión de residuos, dejando fuera otros principios de la economía circular como la eco-innovación, simbiosis industrial, extensión de la vida útil, reparación, segundo uso, valorización y basura cero. Los Planes de Economía Circular propuestos en la iniciativa no promueven el Re-diseño, la redistribución de alimentos, la introducción progresiva de porcentajes de materias primas de segundo uso de manera obligatoria y la reducción progresiva del porcentaje de recursos no renovables, condiciones indispensables para la economía circular.

●     El texto se olvida por completo del ciclo biológico y de los aspectos sociales de la economía circular.

●     Además, invade competencias de otras leyes, como la LGPGIR y la LGEEPA, lo cual genera conflicto de leyes, y resulta regresiva en materia del Derecho Humano al Medio Ambiente Sano al ser un riesgo de retroceso para diversas leyes estatales en vez de buscar una armonización y alineación de las mismas.

●     El texto resulta regresivo en términos de Derecho Humano a un Medio Ambiente Sano, por ir contra las legislaciones de residuos en los estados, mismas que requieren ser armonizadas, no eliminadas.

●     La certificación de Producción Sustentable es demasiado vaga, lo que permite y fomenta aspectos que no son economía circular como procesos de combustión, entre otros.

●     Sólo establece obligaciones para la autoridad, nunca para las empresas, ni para la ciudadanía. Los Planes de Responsabilidad compartida no garantizan ningún cumplimiento de requisitos, metas, control y monitoreo de cumplimiento, etc.  La economía circular no puede existir si no existen las herramientas que brinda la Responsabilidad Extendida del Productor.

●     La propuesta no promueve cambios en los patrones de producción y consumo, ni cambios sistémicos. Es decir, habla de economía circular pero realmente promueve un sistema económico lineal, por lo que nos mantiene atados al modelo actual de explotación de la naturaleza.

●     La transformación de una economía lineal a una circular requiere diversos niveles de transformación e innovación que van desde la valoración de residuos, el cierre de ciclo de materiales, la extensión de la vida útil de productos y partes, el cambio de productos por servicios, e innovaciones de gestión de datos a través de herramientas digitales que permiten optimizar uso de materiales.

●     Una Ley General debe promover de manera armónica y homogénea el fortalecimiento del desempeño de los tres órdenes de gobierno, no centralizar las atribuciones y funciones del Gobierno.

●     Contiene muchas disposiciones demasiado generales, de forma que no pueden hacerse operativas, sin remitir al reglamento que se traducen en facultades discrecionales que favorecen la corrupción.

●     La certificación planteada queda demasiado general, poco operativa, excede la competencia de la LGEC y establece facultades discrecionales, sin brindar certeza jurídica ni remitir al reglamento, con lo cual indirectamente se incentivan actos de corrupción.

Por todo esto, desde la Alianza México sin Plástico demandamos a la Comisión de Medio Ambiente, a todos los senadores y senadoras, que no se apruebe una iniciativa de Ley de Economía Circular que mantenga errores y carencias como los señalados anteriormente, ya que la economía circular no es solo gestión de residuos, no es reciclaje, no es incineración. La economía circular es un modelo más amplio que antes de impulsar la gestión de los residuos, privilegia la prevención de su generación y busca producir valor en toda la cadena, no solo en la valorización de residuos una vez generados.

El consumo y producción sostenibles consisten en hacer más y mejor con menos. También se trata de desvincular el crecimiento económico de la degradación medioambiental y promover estilos de vida sostenibles. Implican poner en el centro a las personas y a la naturaleza y no a los intereses empresariales particulares. Es necesario hacer esta transición para que nuestro país pueda cumplir los compromisos en el marco de la Agenda 2030.

Mencionado esto, demandamos al Senado de la República legislar sobre economía circular siguiendo las propuestas presentadas, así como avanzar en una modificación a la LGPGIR que atienda las demandas que la sociedad civil ha hecho desde el año pasado y que se reflejan en diversas iniciativas de ley propuestas para acabar con la contaminación por plásticos. Una Ley de Economía Circular no puede ni debe evitar que se reforme la LGPGIR. La Alianza México sin Plástico ha presentado al Senado anteriormente sus principales propuestas en esta materia y está abierta a dialogar para que éstas sean incluidas en el proceso legislativo.

Sin más que agregar, agradecemos la atención y apoyo prestado a la presente y quedamos atentos a recibir sus comentarios.