28/10/2020

Maya Comunicación

Agencia de fotoperiodismo

México blinda con responsabilidad social sus finanzas públicas

CDMX a 24 de abril de 2020.-Las políticas financieras impulsadas por el Gobierno Federal demuestran eficacia, responsabilidad y visión de Estado; mano firme en la conducción del país dentro de una realidad que se ha visto afectada desde el ámbito global, lo mismo por la pandemia del nuevo coronavirus que por la volatilidad en los precios del petróleo.

CDMX a 24 de abril de 2020.-Las políticas financieras impulsadas por el Gobierno Federal demuestran eficacia, responsabilidad y visión de Estado; mano firme en la conducción del país dentro de una realidad que se ha visto afectada desde el ámbito global, lo mismo por la pandemia del nuevo coronavirus que por la volatilidad en los precios del petróleo.

Y es que el miércoles pasado, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dio a conocer la histórica colocación de bonos por 6 mil millones de dólares, a plazos de 5, 12 y 31 años.

Pero no sólo eso: fue muy significativo el hecho de que los inversionistas exhibieron confianza en México al presentar una demanda cuatro veces mayor a lo pautado, y demanda que fue la mayor en la historia del Gobierno Federal, así como pedir tasas de interés bajas en bonos de largo plazo.

En otras palabras, la realidad es una, más allá de lo que diga cualquier tecnócrata neoliberal trasnochado o cualquier calificadora trasnacional: los que arriesgan y comprometen su dinero opinan que nuestro país es confiable; eso es lo que cuenta.

Algo para resaltar —máxime porque existen voces cuyos deseos apuntan a detener el proyecto de transformación de la nación— es que la colocación de bonos no representa deuda adicional a lo que autorizamos los diputados federales en la Ley de Ingresos de la Federación 2020, reafirmando el pleno respeto a la división de poderes. Más aún: se trata de un refinanciamiento de deuda a más largo plazo y con tasas más bajas.

Esta exitosa operación financiera se diferencia de medidas típicamente neoliberales, consistentes en tomar préstamos de organizaciones financieras internacionales que, ipso facto, obligarían al país a reducir su gasto social para garantizar el pago de una deuda interminable, a intereses exorbitantes. Hoy es al revés: aseguramos beneficios sociales sin dañar nuestras finanzas públicas.

Al utilizar estos instrumentos financieros, de lo que se trata es de poner a salvo la planta productiva del país, reduciendo los impactos económicos de las medidas de distanciamiento social vigentes, continuando con los proyectos de inversión, uno de los cuales, el Tren Maya, arrancará en pocos días.

La Cuarta Transformación de la vida pública de nuestro México sigue en marcha, aun cuando existen retos de dimensiones mayores, como el que representa el combate a la enfermedad COVID-19, que nos obliga a dar lo mejor de nosotros. Y quienes impulsamos este nuevo proyecto de país, con el presidente Andrés Manuel López Obrador a la cabeza, seguimos en la ruta de cambiar a fondo las políticas públicas y ponerlas al servicio de todos, no sólo de unos cuantos.

¡Juntos saldremos adelante!

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