Ciudad de México, 20 de noviembre de 2020.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, rindió hoy homenaje a la revolución iniciada por Francisco I. Madero en el 110 aniversario de lo que calificó como hecho histórico.

Ciudad de México, 20 de noviembre de 2020.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, rindió hoy homenaje a la revolución iniciada por Francisco I. Madero en el 110 aniversario de lo que calificó como hecho histórico.

 

El mandatario hizo gala de su conocimiento de historia al relatar con lujo de detalles los aspectos principales de aquella gesta que se inició el 20 de noviembre de 1910 a las seis de la tarde con el llamamiento de Madero a las armas para combatir la dictadura de Porfirio Díaz.

 

Se trató de la primera revolución social del siglo XX en el mundo, un hecho histórico de mucha trascendencia porque el pueblo luchó por dos grandes demandas: la justicia y la democracia, dijo.

 

Estimó que el sacrificio del pueblo y la muerte de miles de mexicanos no fue en vano porque se avanzó mucho en el terreno de la justicia, se mejoraron las condiciones de vida y laborales, se estableció la jornada de ocho horas, el salario mínimo, el descanso obligatorio y otras prestaciones sociales.

 

Sobre todo se entregaron las tierras a los campesinos que las trabajaban y se reconocieron los derechos de las comunidades y de los pueblos originarios.

 

De ese movimiento por la tierra surge Emiliano Zapata, una de las grandes figuras de la Revolución Mexicana, quien inicia por Morelos su devolución a los campesinos, el momento de mayor justicia en cuanto al tema agrario, lo cual permitió posteriormente a Lázaro Cárdenas entregarles 18 millones de hectáreas a un millón de familias rurales.

 

López Obrador admitió que si bien la revolución fue justicia para el obrero, el campesino y la gente pobre, no fue así en el terreno político donde no se avanzó en conseguir la democracia.

 

Prevaleció lo que llamó costumbre antidemocrática la cual se mantiene hasta el día de hoy. La revolución fue la tercera transformación de la vida social de México, señaló.

 

Ahora, dijo el mandatario, estamos dando los primeros pasos para que esa demanda sea cumplida y se establezca el hábito democrático el cual nunca lo hemos tenido salvo en dos momentos muy estelares con Benito Juárez y Francisco Madero y nada más.

 

Algo que se le debe a la revolución, recordó, es la Constitución de 1917 la cual consagra el dominio de la nación sobre sus recursos naturales, incluido el petróleo, al determinar que la nación es la dueña del subsuelo y no de los hacendados y latifundistas como hasta entonces, por eso los hidrocarburos y minerales eran privados.

Prensa Latina