Como brazo fundamental del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Escuela Superior de Medicina (ESM) impulsa la modernización del país,  al aplicar los avances de la ciencia y el desarrollo tecnológico para enfrentar las enfermedades y mantener el bienestar de la población, destacó el Director General, Mario Alberto Rodríguez Casas.

Durante su participación en la Sesión Solemne para concluir las actividades del 80 Aniversario de la Carrera de Médico Cirujano y Partero, realizada en la Academia Nacional de Medicina, añadió que el trabajo tenaz de la ESM por consolidar el crecimiento del país a través de los programas de salud nacional, se refleja de manera contundente en el adecuado desempeño profesional de los médicos egresados del IPN.

Consideró que el sector salud no queda exento de la Cuarta Revolución Industrial, ya que técnicas como la telemedicina, permiten romper las barreras que enfrentan decenas de países con escasez de personal médico; el uso de la inteligencia artificial facilita la localización de alteraciones moleculares, la aplicación de tratamientos de última generación, o la investigación biológica en 3D para crear células madre o tejido de piel.

“Ante estas evidencias, en la Escuela Superior de Medicina, y en todo el Instituto Politécnico, estamos impulsando la Educación 4.0 para desarrollar el Talento 4.0 y formar a los técnicos, profesionistas e investigadores que se harán cargo de las estrategias de transformación con una perspectiva global”, aseguró.

Con esta visión renovada, dijo, se continuará con la formación de médicos, especialistas, e investigadores competentes y comprometidos con la sociedad para el cuidado de la salud y la atención de las enfermedades, con un alto juicio crítico y con libertad para ejercer la medicina clínica, predictiva, preventiva y de rehabilitación, en el cuidado de la vida en todas sus etapas.

Recordó que la carrera de Medicina Rural inició actividades en marzo de 1938 en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, y en 1944 se creó la Escuela de Medicina Rural, que permaneció hasta 1965, cuando cambió su nombre por el de Escuela Superior de Medicina, mientras que la carrera se configuró con su denominación actual de Médico, Cirujano y Partero.

A partir de entonces,  dijo, comenzó una vertiginosa evolución para hacer frente, entre otros retos, al cambio en los perfiles epidemiológicos del país, definidos por una disminución relativa de la mortalidad general, materna e infantil; el desplazamiento de las enfermedades infecciosas como principales causas de morbimortalidad; y el predominio de las enfermedades cardiacas, el cáncer, los accidentes y los síndromes metabólicos.

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