Acervo del Museo de la Ciudad de México se exhibe en el Museo de Historia Natural

Obras del pintor Pablo O’Higgins que forman parte del acervo del Museo de la Ciudad de México (MCM), recinto de la Secretaría de Cultura capitalina, son exhibidas hasta el 28 de febrero en el Museo de Historia Natural, institución que se ubica en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec.

 

Las litografías “El chichicuilotero” (1959), “La carreta” (1965), “El chiclero” (1973), “Cargando pencas” (1976), “Maguey de Topilejo” (1978) y “Pescador con su hijo” (1978), las seis donadas al Museo de la Ciudad de México por María de la Fuente de O’Higgins, viuda del artista, son las piezas que pueden apreciarse en el espacio dedicado a la divulgación científica.

 

Las obras viajaron al Museo de Historia Natural como parte del programa Un museo de visita. Para muestra un botón…, que lleva a cabo este último recinto de la Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno de la CDMX con el objetivo de fortalecer los vínculos entre instituciones museísticas y contribuir a su promoción.

 

Mediante esta iniciativa, durante 2018 el recinto recibirá la visita de un museo que podrá promocionar su acervo por medio de pequeñas muestras o exhibiciones en el vestíbulo o mediante actividades en la plaza central; en reciprocidad, cada institución mostrará piezas de su colección.

 

Como parte de este intercambio, en el Museo de la Ciudad de México se exhibe un ejemplar de cacomixtle (Bassariscus astutus), mamífero de la misma familia a la que pertenece el mapache, nativo de las regiones áridas de Norteamérica.

 

O’Higgins, artista plástico fundamental

 

Pensar en Pablo O’Higgins, afirma Luisa Barrios, curadora del Museo de la Ciudad de México, “es abordar a tres de las propuestas plásticas fundamentales procedentes de la Revolución Mexicana durante la primera mitad del siglo XX: las misiones culturales, el muralismo que deriva en la Escuela Mexicana de Pintura y el Taller de Gráfica Popular, donde se creó la propaganda visual de la reivindicación de la identidad nacional desde la izquierda a la que O’Higgins perteneció y en la que participó activamente”.

 

Desde su llegada a México en 1924, por invitación de Diego Rivera, Pablo O’Higgins incursionó en el realismo mexicano y en el arte público que definió su vocación. No obstante ser originario de Utah, Estados Unidos, el arte de O’Higgins nació y evolucionó en México, país que adoptó como suyo y al que generosamente dedicó su trabajo e inteligencia durante seis décadas.

 

El artista hizo una crónica visual de la sociedad de su tiempo; retrató todo aquello que para él representaba el origen de lo mexicano, sus tradiciones, resaltando el rostro de la marginalidad, la explotación y la injusticia, y sus paisajes, dejando testimonio del entorno natural de entonces.

 

“Para él la forma más congruente para expresar estos sentimientos fueron la pintura mural y la litografía, por su carácter público y didáctico, técnicas que se convirtieron en los instrumentos idóneos para satisfacer sus objetivos”, comenta Luisa Barrios.

 

Las obras que se exhiben en el Museo de Historia Natural, agrega la curadora, “conforman la generosa donación que realizó al Museo de la Ciudad de México María de Jesús de la Fuente, viuda de O’Higgins, para formar parte del acervo patrimonial artístico del recinto, y con ella se incrementa la colección gráfica de este museo, que refuerza su vocación para el disfrute y conocimiento visual del público capitalino”.

 

El Museo de Historia Natural se ubica en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, Circuito Correr es Salud s/n, Delegación Miguel Hidalgo.

 

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